Dicen

textos sobre la obra

Paula Bladimirsquy es una eximia dibujante que con trazos sensibles describe nuestra humanidad. Trabaja el color buscandolo en su paleta para que luego lo encontremos en sus lienzos, volviendose implacable, envolvente. Son atmosferas llenas de sutilezas pobladas de sus amores mas proximos. Resuelve con lo minimo , brindando grandes sensaciones.

Ariel Mlynarzewicz

La línea fue siempre una preocupación constante en la producción de Paula Bladimirsquy, a la vez que funcionó como posibilidad exploratoria. Cuestionando su estructura desde diversos enfoques, la línea - que definida por Wassily Kandinsky es una sucesión de puntos - se percibe desde lejos como una unidad, pero de cerca visibiliza la multiplicidad de unidades que la constituyen. La variación de la línea fue el motivo conducente para poder materializar la necesidad de abordar la tridimensión, y lentamente, sesgar la necesidad del uso del color, a un plano secundario. Vinculado a la experiencia que la propia artista tuvo con el tejido - el uso del punto y de la urdimbre -  aparece posteriormente el calado como estrategia, a partir de líneas que atraviesan y perforan, que van mutando para constituir planos completos. Es la obra indagada y cuestionada la que guía a artistas como Paula"

María Ligthowler

Paula Bladimrsquy es una pintora alegre, afectuosa, agradecida de la vida: entusiasta. Así mismo es su pintura. O sea: sincera y luminosa, en la tela y en el papel transparenta sus emociones e ilusiones. A través de su amistad se aprecia mejor su obra, y a la inversa. Esta unidad obra-autora es una cualidad relevante que le otorga gran valor a su trabajo como pintora y dibujante.

Ninot Kayor

Entrar en la obra de Paula es un deleite. Hay tanta luz, tanta generosidad… Líneas que transitan el contorno, que se apropian del papel, se abren, se detienen, se engrosan, se insinúan, dudan, se encuentran. Hay visceralidad en el hacer. Toma recursos, ahonda en ellos, los incorpora. Aborda lo femenino, lo ancestral. Elige colores, hilos…borda, troquela, dibuja, pinta. Apoyada en un dibujo exquisito de despoja del virtuosismo y aparece su sensibilidad. Incorpora al observador en lo observado. Busca, transita, no se detiene. Hay gestualidad, delicadeza, hondura. Hay fondos que agasajar al dibujo, le prestan su silencio… Hay otros que se apoderan de los personajes, los sostienen, los fecundan… Pinta su mundo, lo reafirma y nos lo regala.

Titina Bustelo